Mi espacio, mis reglas: los límites invisibles que marcamos sin saber que lo hacemos
Hay una silla en la que siempre te sientas. Un lado de la cama que es tuyo aunque nadie lo haya decidido en voz alta. Una hora del día que proteges como si fuera sagrada. Todos trazamos territorios sin darnos cuenta, y la manera en que los defendemos dice mucho más de lo que parece. Hoy me paro a explorar esos mapas invisibles que llevamos dibujados por dentro.